Balearon a un policía de la Ciudad y a una cadete para robarles la moto en Morón: el oficial está grave
Un oficial de la Policía de la Ciudad, identificado como Mariano Agustín Guerre, y una cadete del Instituto Superior de Seguridad Pública (ISSP), Leyla Espinosa, fueron atacados a balazos por al menos dos delincuentes que intentaron robarles la motocicleta en la que circulaban por la calle Curupaytí al 700, en el partido bonaerense de Morón. El hecho ocurrió alrededor de las 21 horas del martes 27 de enero de 2026, cuando el oficial, que presta servicio en la Comisaría Vecinal 4D y estaba fuera de servicio regresando de una actividad laboral, fue interceptado por los asaltantes que se movilizaban en otra moto y cortaron el paso para obligarlo a detenerse.
Se desató un enfrentamiento armado en el que el oficial recibió tres impactos de bala: uno en el tórax, otro en la zona de los glúteos y un tercero en la pierna derecha. La cadete sufrió un roce de bala en el pecho, fractura de dos dedos de la mano derecha por impacto de proyectil, y una lesión por esquirla en la pierna izquierda. Los delincuentes huyeron sin concretar el robo de la moto, dejando a las víctimas tendidas junto al vehículo a una cuadra del Hospital de Morón.
El oficial ingresó consciente al Hospital de Morón, donde fue intervenido quirúrgicamente de urgencia, y luego trasladado en helicóptero del Servicio de Atención Médica de Emergencia (SAME) al Hospital Italiano, en la esquina de Avenida Díaz Vélez y Doctor Tomás Le Bretón, donde permanece internado en estado grave y crítico bajo observación médica. La cadete presenta heridas que no ponen en riesgo su vida.
La escena del hecho fue preservada por la Policía, que secuestró la moto del oficial y realiza peritajes, relevamiento de cámaras de seguridad y recolección de pruebas. Se desplegó un operativo con corte de calles, escuadrón de motos del SAME y efectivos de la Policía porteña para asegurar el traslado. La investigación está a cargo de la Fiscalía correspondiente, que busca identificar y localizar a los prófugos, quienes no han sido detenidos hasta el momento.









