
El canciller Fernando Aramayo afirmó este miércoles que el Gobierno nacional mantendrá las acciones de contención y los corredores humanitarios para garantizar el ingreso de alimentos, medicamentos, combustible y oxígeno a La Paz y El Alto, en medio de la crisis provocada por los bloqueos y hechos de violencia registrados en los últimos días.
Durante una conferencia de prensa desde el Salón Samaipata, la autoridad aseguró que el Ejecutivo continúa apostando por el diálogo con sectores legítimos, aunque advirtió que no se negociará con grupos que promuevan violencia o exijan la renuncia del presidente Rodrigo Paz.
“El delito no se negocia, el delito no se dialoga”, remarcó Aramayo, al cuestionar las acciones que impiden el paso de ambulancias, ayuda humanitaria y asistencia médica.
El ministro sostuvo que Bolivia enfrenta una situación delicada que incluso ya tiene características humanitarias, razón por la cual agradeció el apoyo brindado por países como Argentina, Chile y Ecuador para facilitar el traslado aéreo de alimentos e insumos esenciales.
“Hay que agradecer que países amigos estén colaborando para enfrentar esta crisis humanitaria”, afirmó.
Aramayo defendió además el accionar de la Policía Boliviana y aseguró que las fuerzas del orden actuaron bajo criterios de “contención y disuasión mínima”, evitando el uso de armas letales pese a las agresiones sufridas durante las movilizaciones.
“No vamos a reprimir, pero tampoco vamos a dejar que se sobrepase la ley”, enfatizó.
La autoridad cuestionó también a sectores que, según afirmó, intentan instalar una narrativa de desestabilización ignorando los ataques a policías, ciudadanos y trabajadores que quedaron atrapados en medio de los conflictos.
Aramayo recordó episodios violentos ocurridos durante las protestas, como agresiones a efectivos policiales, ataques a minibuses, robo a trabajadores informales y casos de personas afectadas por la imposibilidad de acceder a atención médica.
“Quienes bloquean medicamentos, oxígeno y ayuda humanitaria no están defendiendo demandas sociales”, señaló el canciller.
“No podemos permitir que la población siga secuestrada por quienes no quieren dialogar”, manifestó.
Finalmente, el ministro aseguró que el Gobierno continuará buscando acuerdos con organizaciones sociales y sectores movilizados que mantengan demandas legítimas dentro del marco democrático y constitucional.
“La democracia y el orden constitucional no pueden estar sometidos a grupos sediciosos”, concluyó.
INFORME. CYNTHIA DURÁN G.









