Análisis de la serie histórica de grandes incendios forestales en España durante el último lustro

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Análisis de la serie histórica de grandes incendios forestales en España durante el último lustro

La gestión de los incendios forestales en España ha registrado episodios críticos en los últimos cinco años, configurando un escenario marcado por la intensidad del fuego y la extensión de la superficie afectada. Los datos oficiales permiten identificar cinco eventos de gran magnitud que han condicionado las políticas forestales y los protocolos de extinción.

En primer lugar, el incendio de Sierra Bermeja en Málaga, ocurrido en septiembre de 2021, destacó por su extrema peligrosidad topográfica y meteorológica. El siniestro consumió cerca de 10.000 hectáreas y resultó en el fallecimiento de un bombero forestal. Las condiciones del terreno dificultaron las labores de control, evidenciando los retos que plantea la orografía en la gestión de emergencias.

El incendio de la Sierra de la Culebra en Zamora, durante junio de 2022, representa uno de los episodios más devastadores de la serie reciente. El fuego arrasó más de 30.000 hectáreas en un periodo marcado por olas de calor extremas y tormentas secas. Este suceso evidenció la vulnerabilidad de las zonas de alto valor ecológico ante condiciones climáticas adversas y la rápida propagación de las llamas.

En el mismo periodo estival de 2022, la comarca de Valdeorras y el municipio de O Courel, en Galicia, sufrieron una serie de incendios que calcinaron más de 20.000 hectáreas. La simultaneidad de varios focos bajo condiciones de alta temperatura y baja humedad relativa superó la capacidad de respuesta inmediata de los dispositivos de extinción, provocando daños significativos en la masa forestal y el tejido rural de la zona.

Ya en 2023, el incendio que afectó a la isla de Tenerife, concretamente en el entorno del Parque Nacional del Teide y el Valle de La Orotava, se consolidó como uno de los fuegos más complejos de la historia reciente en Canarias. La magnitud de la superficie quemada y la dificultad de acceso a las zonas altas obligaron a mantener un despliegue de medios aéreos y terrestres durante semanas para lograr su estabilización definitiva.

Finalmente, el incendio en el entorno de Añón de Moncayo, en Zaragoza, ocurrido en 2022, alcanzó una superficie afectada cercana a las 6.000 hectáreas. La proximidad de las llamas a núcleos de población obligó a la evacuación preventiva de varias localidades, subrayando la importancia de la interfaz urbano-forestal en el diseño de las estrategias de prevención y protección civil.

Estos episodios proporcionan una base empírica sobre el comportamiento del fuego bajo condiciones de estrés hídrico y temperaturas elevadas. La información recopilada en estos casos sirve para el análisis de los planes de prevención actuales y la gestión del patrimonio natural frente a las contingencias meteorológicas recurrentes.

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