Abogada influencer argentina enfrenta tobillera electrónica en Brasil por denuncia de insultos racistas
Agostina Páez, abogada de 29 años nacida en Santiago del Estero, es investigada por la Justicia brasileña tras ser denunciada por insultos racistas en un bar del barrio de Ipanema, en Río de Janeiro. El incidente ocurrió el miércoles pasado, cuando Páez se encontraba en el lugar con amigas y surgió una discusión por el pago de la cuenta. Un trabajador del bar la denunció por realizar gestos y expresiones de carácter racista, incluyendo imitaciones de un mono hacia un hombre negro, insultos y deshumanización, según registros fílmicos y testimonios del personal.
Las autoridades de Río de Janeiro, en el marco de una política de tolerancia cero contra el racismo, retuvieron su pasaporte y le colocaron una tobillera electrónica para impedir que abandone el país mientras avanza la investigación a cargo de la 11ª Delegación Policial de Rocinha y la Policía Civil. El Ministerio Público evalúa formalizar cargos por discriminación racial o injuria racial, lo que podría agravar su situación judicial.
Páez, identificada rápidamente como influencer argentina, contaba con más de 40.000 seguidores en Instagram, cuenta ahora desactivada, y cerca de 80.000 en TikTok, perfil configurado en privado tras el escándalo. El caso generó fuerte repercusión en Brasil y Argentina, especialmente en redes sociales. Una organización de mujeres brasileñas en Argentina denunció públicamente el episodio como racismo violento con consecuencias legales.
Es hija de Mariano Páez, empresario del transporte en Santiago del Estero detenido a comienzos de noviembre por una denuncia de violencia de género presentada por Páez, quien solicitó medidas de protección para ella y su hermana tras recibir un audio amenazante de la ex pareja de su padre. Mariano Páez fue excarcelado a mediados de diciembre bajo monitoreo electrónico. Su defensa se negó a declarar ante los medios.[1][2][3]









