Abogada argentina retenida en Brasil por gestos racistas será recibida en el consulado argentino
Agostina Páez, abogada e influencer de 29 años oriunda de Santiago del Estero, permanece retenida en Río de Janeiro tras un incidente ocurrido en un bar de Ipanema. El hecho se desencadenó por una discusión con empleados del local debido a un error en la cuenta, lo que derivó en gestos y expresiones interpretados como racistas por las autoridades brasileñas.[1][2][3][5] Un video viralizó en redes sociales mostrando a Páez emulando gestos de un animal y utilizando la palabra mono, considerada un insulto de fuerte carga discriminatoria en Brasil, donde la legislación equipara la injuria racial al delito de racismo con penas de entre dos y cinco años de prisión sin posibilidad de excarcelación.[2][3][4]
La Policía Militar intervino rápidamente, reteniendo su pasaporte y ordenando la colocación de una tobillera electrónica a través de la 11ª Delegación Policial de Rocinha. Páez cumple medidas cautelares que le prohíben abandonar el país bajo pena de detención, y permanece en libertad vigilada a la espera de nuevas citaciones judiciales.[1][2][3][5] El gerente del bar radicó la denuncia tras revisar las imágenes de seguridad, y un empleado declaró que la acusada lo insultó con términos despectivos sobre su color de piel.[2][3]
Páez declaró estar arrepentida y muerta de miedo, afirmando que no dirigió las señas directamente a los trabajadores sino a sus amigas por euforia del momento, y que el personal del local la hostigó previamente con gestos obscenos y grabaciones. Su abogado defensor, Sebastián Robles, solicitó el secuestro de las grabaciones internas del boliche para contextualizar el incidente y analizar el comportamiento de los empleados.[2][3][4] La joven cerró sus redes sociales ante cuentas anónimas que la atacaban y enfrenta una exposición mediática intensa en Brasil.[1][2]
Recientemente, Páez abandonó su alojamiento en Río tras un incidente donde tres personas se hicieron pasar por policías y preguntaron por ella, lo que la dejó atemorizada y generó temores por su seguridad. Expresó sentir desamparo de su país y que los brasileños la odian por su reacción, de la cual se arrepiente.[4] Brasil mantiene una política de tolerancia cero frente a actos de discriminación, con el Ministerio Público evaluando cargos formales por discriminación racial mientras avanza la investigación en las próximas semanas.[2]
Este lunes, Páez será recibida en el consulado argentino en Río de Janeiro para definir asistencia legal, en el marco de su situación de retención e inhabilidad para salir del país.[5]









