A medio siglo de la muerte de Mario Roberto Santucho: el misterio sobre sus restos y los detalles de su caída
El 19 de julio de 1976, Mario Roberto Santucho, líder del Ejército Revolucionario del Pueblo, murió durante un operativo militar en una vivienda de Villa Martelli. A cincuenta años de este suceso, el destino final de sus restos permanece como una incógnita, marcada por el hermetismo de los mandos militares de la última dictadura. Según los informes de inteligencia de la época, el operativo fue liderado por el entonces capitán Juan Carlos Leonetti, quien también falleció en el intercambio de disparos. La caída de Santucho fue posible gracias a la captura previa de sus colaboradores cercanos, quienes bajo interrogatorio proporcionaron la ubicación del departamento donde se escondía la cúpula de la organización armada.
La documentación analizada indica que el despliegue fue ejecutado por el Batallón 601 de Inteligencia del Ejército. Tras el enfrentamiento, el cuerpo de Santucho fue trasladado a Campo de Mayo. A pesar de las investigaciones judiciales realizadas durante décadas, no se ha logrado determinar la ubicación exacta de sus restos. La información disponible sostiene que los jerarcas militares de aquel entonces mantuvieron un pacto de silencio sobre el destino de los cuerpos de los principales jefes insurgentes. Este hermetismo formó parte de una estrategia deliberada para evitar la creación de lugares de veneración política.
La caída del líder del ERP representó un golpe definitivo para la estructura logística y operativa de la organización. A nivel historiográfico, los archivos desclasificados confirman que el operativo fue producto de un seguimiento prolongado que permitió desarticular la cúpula en un periodo de alta conflictividad interna. A medio siglo, los expedientes judiciales continúan abiertos, aunque las evidencias recolectadas hasta el momento han sido insuficientes para establecer la cadena de mando responsable de la inhumación o destrucción de sus restos mortales, consolidando este episodio como uno de los enigmas pendientes de la historia argentina reciente.









